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Autor: Farmacia La Victoria

La caída del cabello en otoño: causas y cómo prevenirla

Cada año, con la llegada del otoño, muchas personas notan una mayor pérdida de cabello. Este fenómeno es común y suele preocupar a quienes lo experimentan, pero en la mayoría de los casos, no se trata de algo grave. A continuación, explicamos las razones detrás de este proceso estacional y cómo cuidarse para minimizar su impacto.

¿Por qué se cae más el cabello en otoño?

Existen varias teorías que explican por qué durante los meses de otoño se observa una mayor caída de cabello. Una de las más aceptadas es que se trata de un proceso natural relacionado con el ciclo de vida del cabello. Normalmente, una persona pierde entre 50 y 100 cabellos al día, pero en otoño esta cantidad puede aumentar ligeramente, lo que provoca la impresión de que estamos perdiendo más cabello de lo habitual.

Otros factores que influyen

Aunque el ciclo natural del cabello es una causa principal, existen otros factores que pueden contribuir a la caída durante esta época del año:

  • Estrés: el cambio de estación y la vuelta a las rutinas después de las vacaciones pueden generar estrés, lo cual afecta negativamente a la salud capilar.
  • Cambios hormonales: algunas personas, especialmente mujeres, pueden experimentar fluctuaciones hormonales que influyen en el ciclo del cabello, haciendo que éste se caiga más.
  • Exposición al sol: durante el verano, el cabello sufre una mayor exposición a los rayos UV, lo que puede debilitarlo y hacer que sea más propenso a caerse en los meses posteriores.
  • Dieta: tras el verano, es posible que algunos nutrientes esenciales no estén siendo consumidos en la cantidad adecuada, lo que también puede afectar la salud del cabello.

¿Qué hacer para reducir la caída del cabello?

Aunque la caída de cabello en otoño es, en muchos casos, inevitable, existen algunas medidas que podemos tomar para minimizarla y mantener el cabello sano.

  • Cuida tu alimentación: es fundamental mantener una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales esenciales para el cabello, como el hierro, zinc, biotina y las vitaminas del grupo B. Consumir frutas, verduras y proteínas de calidad contribuirá a un cabello más fuerte y saludable.
  • Evita el estrés: practicar técnicas de relajación, como el yoga o la meditación, puede ayudar a reducir los niveles de estrés y, por tanto, la caída del cabello.
  • Utiliza productos adecuados: elegir un champú y un acondicionador que fortalezcan el cabello y estimulen el cuero cabelludo puede marcar una diferencia. Además, es recomendable evitar tratamientos agresivos como tintes o el uso excesivo de herramientas de calor.
  • Masajes capilares: realizar suaves masajes en el cuero cabelludo puede mejorar la circulación sanguínea y estimular los folículos pilosos, favoreciendo el crecimiento del cabello.
  • Consulta con un especialista: si la caída del cabello es excesiva y se prolonga en el tiempo, es recomendable acudir a un dermatólogo o tricólogo para descartar cualquier problema de salud más serio.

Suplementos y productos para fortalecer tu cabello

Si bien mantener una dieta equilibrada y hábitos saludables es fundamental, en ocasiones, el cabello puede necesitar un refuerzo adicional. Para ello, existen suplementos nutricionales y productos específicos que ayudan a fortalecer el cabello y reducir su caída. En este sentido, las farmacias juegan un papel crucial, ya que cuentan con productos formulados por especialistas para abordar estas necesidades.

Suplementos a base de biotina, zinc, hierro o ácidos grasos esenciales pueden ser muy beneficiosos para mejorar la salud del cabello desde el interior. Además, las lociones y tratamientos capilares específicos también pueden proporcionar un extra de cuidado al cuero cabelludo.

Si notas que la caída de tu cabello es más intensa de lo habitual o deseas fortalecerlo de cara al cambio estacional, acude a tu farmacia. Allí te podrán asesorar sobre los mejores productos y suplementos para ayudarte a mantener un cabello fuerte y saludable durante todo el año.

SOL Y SALUD. LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA FOTOPROTECCIÓN

Está demostrado que la radiación solar ofrece muchos beneficios para nuestra vida. Pero también puede ser el origen de algunas enfermedades y suponer un grave riesgo para nuestra salud.

Beneficios de la radiación solar

  • Aumenta la producción de vitamina D, que nos ayuda al a absorber el calcio y el fósforo de los alimentos y contribuye a la formación de los huesos.
  • Mejora el estado de ánimo, pues el sol estimula la producción de serotonina, un neurotransmisor relacionado con la felicidad y el bienestar.
  • Ayuda a regular el ritmo circadiano, que es el ritmo entre el sueño y vigilia. Ya que actúa sobre la melatonina. Permitiendo tener un sueño nocturno más reparador.

La radiación que nos llega del sol es de 3 tipos: ultravioleta (UV), visible (HEV) e infrarroja (IR). La radiación UV se clasifica, a su vez, en tres tipos principales: ultravioleta A (UVA), ultravioleta B (UVB) y ultravioleta C (UVC), según sus longitudes de onda. Casi toda la radiación UV que llega a la Tierra es UVA, y en menor medida la UVB. Tanto la radiación UVA como la UVB pueden afectar negativamente a la salud, pero la radiación UVA penetra más profundamente en la piel produciendo cambios estructurales en nuestro ADN. Además, es más constante durante todo el año.

Riesgos para la salud

Una sobrexposición a la radiación UV puede provocar enormes perjuicios. Desde una quemadura solar por exposición breve, hasta envejecimiento prematuro con pérdida de colágeno y elasticidad y cáncer de piel por sobreexposición de forma crónica.

La sobreexposición a la radiación UV es perjudicial siempre pero, el riesgo es mayor en aquellas personas que:

  • Pasan mucho tiempo al sol o han tenido quemaduras de sol.
  • Tienen la piel, el cabello y los ojos claros.
  • Toman ciertos medicamentos orales y tópicos, como antibióticos, píldoras anticonceptivas y productos que contienen peróxido de benzoílo, así como, algunos cosméticos como el retinol, pueden aumentar la sensibilidad de la piel a la radiación UV en todos los tipos de piel.
  • Tienen algún antecedente con cáncer de piel.
  • Tienen más de 50 años.

La incidencia de melanoma, que es el cáncer de piel menos común pero el más letal, ha aumentado de manera alarmante en las últimas décadas. Esta estadística puede revertirse si actuamos activamente protegiéndonos del sol.

Consejos para protegerse del sol

  • Vístase con ropa que le cubra los brazos y las piernas.
  • Use un sombrero de ala ancha para cubrirse la cara, la cabeza, las orejas y el cuello.
  • Use gafas de sol envolventes que bloqueen tanto los rayos UVA como los UVB para proteger sus ojos.
  • Use filtro solar con factor de protección (SPF) alto que proteja tanto de los rayos UVA como de los UVB.
  • Quédese en la sombra, especialmente durante las horas alrededor del mediodía.
  • Tenga especial cuidado con la exposición a la radiación UV en camas de bronceado, sobre todo en edades tempranas como la adolescencia, pues aumenta el riesgo de padecer cáncer de piel considerablemente.
  • Considere opciones para proteger a sus hijos.

Tomar medidas para protegerse del sol es una responsabilidad de todo el año. Aunque el verano es la época más propicia para el uso de fotoprotectores.

Tenga en cuenta, que no todos los fotoprotectores son iguales. Adquiera productos con filtros de calidad, adecuados a su tipo de piel, y a cada circunstancia, con alta tolerancia, testados en condiciones de alta radiación solar, que le garanticen seguridad frente a la radiación UVA y UVB, y también los hay que protegen frente a la luz visible y la radiación infrarroja, responsable de la sensación de calor y que tienen un papel importante en el fotoenvejecimiento de la piel.

En Farmacia La Victoria tenemos mucha experiencia en el consejo farmacéutico. Le podemos aconsejar el producto mejor formulado y de mayor calidad en filtros solares y activos antioxidantes, adecuado a su tipo de piel y respetuoso con el medio ambiente.

El botiquín y el neceser de viaje infantil

Las vacaciones con niños son siempre una aventura. Para ellos, todo puede ser divertido y cualquier evento se transforma en un gran acontecimiento.

Esto hace que los peques sean más propensos a sufrir accidentes durante las vacaciones.

Si aspiramos a una aventura sin más riesgos de los necesarios, asegurémonos de incluir en su maleta el botiquín de viaje infantil y el neceser de viaje infantil, o pasaremos las vacaciones a caballo entre la farmacia y el servicio de urgencias del hospital.

¿Qué incluir en un botiquín de viaje infantil?

 

Un botiquín de viaje infantil completo, nos salvará de más de una situación delicada.

En líneas generales, muchos de los enseres de la lista para el botiquín y el neceser de viaje para adultos, nos servirán también para los niños. Pero ellos, además, tienen productos específicos para su edad.

Éstos son los productos propios para el botiquín de viaje infantil:

 

  • Sus medicamentos: fármacos, recetas e informe médico; con su diagnóstico y su tratamiento, así como una copia de la cartilla de vacunas. Si necesita adrenalina autoinyectable, confirmemos su caducidad. Seamos precavidos y llevemos dosis de más, por lo que pudiera pasar.
  • Antiséptico: la clorhexidina al 1% pueden usarla tanto niños como bebés, para desinfectar heridas. En bebés, evitemos que se les acumule en los pliegues de su piel y apliquémoslo con una gasa, retirando las acumulaciones con rapidez.
  • Analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios no esteroideos: para dolor, fiebre o bajar una inflamación, respectivamente. Son aptos para bebés y niños, pero mejor si se disuelven en la boca, sin necesidad de agua, o se aplican a modo de supositorio. Debemos preguntar al pediatra, o farmacéutico, la alternativa adecuada a la edad de los pequeños.
  • Antibiótico tópico: para eliminar bacterias en picaduras o heridas sobreinfectadas. Consultemos con el pediatra, o farmacéutico, la alternativa más propicia para su edad.
  • Corticoides tópicos: antiinflamatorio para picaduras, eccemas o quemaduras superficiales. El pediatra, o el farmacéutico, nos dirá la mejor alternativa a la edad de los pequeños.
  • Esparadrapo antialérgico: para unir la gasa a la piel, en heridas grandes.
  • Toallitas antisépticas: para desinfectarnos las manos.
  • Vendas elásticas de algodón: para contusiones.
  • Soluciones rehidratantes para niños: les ayuda a recuperarse tras episodios de vómitos y diarreas. Preguntemos al pediatra, o al farmacéutico, la alternativa adecuada para su edad.
  • Supositorios de glicerina: por si los pequeños sufren estreñimiento. El pediatra, o el farmacéutico, nos darán la opción más favorable a su edad.
  • Tiritas resistentes al agua.
  • Tijeras.

 

¿Qué llevar en el neceser de viaje infantil?

 

Como nos pasó con el botiquín infantil, el neceser de viaje infantil también abarcará, tanto elementos comunes con el de adultos como propios y necesarios para su aseo.

No cometamos el error de decidir comprar los enseres para el neceser de viaje infantil en el lugar de destino porque, de no ser posible, nos veremos en una posición comprometida.

Veamos qué productos son imprescindibles en el neceser de viaje infantil:

 

  • Pañales: comprar pañales, estés donde estés, es bastante sencillo. Pero, llevar cambios suficientes te sacará de algún que otro apuro.
  • Toallitas húmedas para bebés.
  • Crema para la piel irritada del bebé.
  • Cepillo de cerdas suaves, para bebés.
  • Chupetes y portachupetes: asegúrate de llevar varios.
  • Gel ph neutro 5.5: Puedes adquirirlo en formato sólido o líquido.
  • Champú infantil: sin parabenos, sulfatos o tinturas artificiales. Puedes encontrarlo en formato sólido o líquido.
  • Repelente infantil contra insectos: el pediatra, o el farmacéutico, nos dirá la opción favorable a la edad de los pequeños.
  • Mosquiteras impregnadas con spray de permetrina: para los niños que no pueden usar repelente.
  • Protector solar de línea infantil: de amplio espectro y factor de protección +50. Eduquemos a los niños en las prácticas de fotoprotección saludables.
  • Aftersun infantil: rehidrata y protege las quemaduras solares en la piel de los niños. El pediatra, o farmacéutico, nos dará la opción más favorable para su edad.
  • Cepillo y pasta de dientes infantil.

 

Aunque no son elementos propios del botiquín de viaje infantil, ni de su neceser, gorro/gorra, gafas de sol homologadas y muselina para bebés, son imprescindibles para que los peques disfruten de unas vacaciones sin más contratiempos de los que corresponden a su edad.

Y, recordemos que esta lista no es completa sin algunos de los productos de la lista para el botiquín y neceser de viaje para adultos.

 

Magnesio, ¿es más importante en verano?

Durante los meses de verano modificamos muchos aspectos de nuestra rutina, como los horarios, la alimentación o las actividades de ocio. ¿Necesitamos más magnesio para resistir el día a día?

 

Síntomas de falta de magnesio

El magnesio es esencial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Hay diferentes señales que pueden estar indicando que tenemos deficiencia de magnesio, entre ellas:

  • Fatiga y debilidad ósea
  • Espasmos o calambres musculares
  • Calambres menstruales
  • Cambios de humor
  • Estreñimiento, náuseas o vómitos

 

Magnesio en verano

Como ya hemos mencionado, el magnesio es muy importante para el cuerpo todo el año. No obstante, puede resultar especialmente beneficioso tener buenos niveles de magnesio en verano por diversas razones:

  • Aporta energía: muchas personas aumentan considerablemente su actividad física durante el verán. El magnesio ayudará a producir energía para resistir mejor y prevenir los calambres musculares durante el ejercicio físico.
  • Antioxidante: en verano, los niveles del llamado estrés oxidativo, aumentan. Esto es debido a la mayor exposición al sol y otros factores ambientales. Las propiedades antioxidantes del magnesio ayudan a proteger las células del cuerpo de los radicales libres.
  • Regula la temperatura: al sudar más en verano que durante el resto del año, perdemos minerales a través del sudor. Entre estos minerales podemos perder magnesio si transpiramos mucho. Debido a esto, asegurarnos de que tenemos los niveles correctos de magnesio, hará que recuperemos lo perdido a través del sudor y nos ayudará a regular nuestra temperatura corporal.

 

Maneras de aportar magnesio al cuerpo

Existen distintas formas de aportar magnesio al cuerpo:

  • Alimentación: muchos alimentos saludables contienen magnesio, como las espinacas, las almendras, los plátanos, lo aguacates y la quinoa. Incorporarlos a nuestra dieta es una muy buena opción para tener energía este verano.
  • Suplementos: como pasa con otros minerales y vitaminas, hay veces que necesitamos obtener magnesio un extra de magnesio. Podemos encontrar diferentes suplementos en la farmacia, tanto en cápsulas, como en polvo o tabletas.
  • Sales de baño: se utilizan para combatir el estrés y relajar los músculos.
  • Laxantes: algunos productos para tratar el estreñimiento a corto plazo, contienen magnesio. Esto se debe a que este mineral puede actuar como laxante osmótico, atrayendo agua al intestino, lo que ayuda a ablandar las heces y evacuarlas.

 

Te recomendamos informarte sobre tus niveles de magnesio antes de ingerir suplementos y que no sobrepases los niveles recomendados según tu sexo y edad. Si estás en medio de un tratamiento y estás tomando cierta medicación, asegúrate de que sea compatible con la ingesta de magnesio. Si necesitas algún tipo de información al respecto, puedes preguntar en la farmacia.

Estrés laboral: aprende a gestionarlo

Las demandas y presiones diarias pueden tener un impacto significativo en nuestro bienestar psicológico. Las largas horas de trabajo, la presión por el rendimiento, la inseguridad laboral y los desafíos en el equilibrio entre trabajo y vida personal, pueden desencadenar problemas como el estrés o la ansiedad. Según la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en años anteriores, aproximadamente el 13,3% de los trabajadores declararon experimentar ansiedad en relación con su trabajo.

 

Consejos para una salud mental óptima

Para gestionar los problemas psicológicos que pueden surgir o intensificarse debido a los factores estresantes del trabajo o las obligaciones diarias, debemos respetar tres pilares fundamentales:

  1. Establecer límites: es fundamental aprender a establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal. Define tiempos para desconectar del ámbito laboral para recargar energías y reducir la fatiga mental.
  2. Gestión del tiempo: establece prioridades y realiza pausas cortas durante la jornada puede mejorar la concentración y disminuir la sensación de abrumamiento. Es importante que aprendas a organizar tu tiempo de manera eficiente.
  3. Comunicación abierta: fomenta una comunicación abierta y transparente en el trabajo te ayudará a resolver conflictos y prevenir la acumulación de tensiones. La expresión de emociones y pensamientos contribuye a un ambiente laboral más saludable.

 

Hábitos saludables y productos para el equilibrio mental

Hay muchas cosas que puedes hacer fuera del trabajo para prevenir ansiedad y estrés en tu ámbito laboral. Ten en cuenta esta lista y aplica estos consejos siempre que puedas en tu día a día:

  • Actividad física regular: el ejercicio aporta beneficios al cuerpo y a la mente. La liberación de endorfinas durante la actividad física mejora el estado de ánimo y reduce los niveles de estrés.
  • Descanso y sueño: garantizar un buen descanso es crucial para la salud mental. Establecer rutinas de sueño regulares y crear un ambiente propicio para el descanso puede mejorar la calidad de vida en general.
  • Alimentación balanceada: una dieta equilibrada proporciona los nutrientes necesarios para mantener la salud mental. Consume alimentos ricos en omega-3, vitaminas B y antioxidantes.
  • Suplementos de omega-3: en muchos artículos resaltamos los beneficios de los ácidos grasos omega-3, presentes en pescados grasos como el salmón. El omega-3 impacta positivamente en la función cerebral.
  • Hierbas relajantes: tés y suplementos a base de hierbas como la valeriana, la manzanilla y la lavanda tienen propiedades relajantes que pueden ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la calidad del sueño.
  • Suplementos de vitaminas B: las vitaminas del complejo B desempeñan un papel importante en la función cerebral. Por lo que, los suplementos que contienen vitaminas B, pueden ser beneficiosos para mantener nuestra salud mental.
  • Ansiolíticos naturales: algunos productos de farmacia contienen extractos naturales con propiedades ansiolíticas, como la pasiflora o la melisa. Estos pueden ser útiles para reducir la ansiedad de manera natural.

¿Sabías que uno de cada tres españoles tiene un problema de salud mental?

Un estudio internacional llevado a cabo por el grupo AXA sobre salud y Bienestar, recoge los datos de 16.000 personas entre 18 y 75 años y 16 países a nivel mundial.

En el caso de España, los datos que se recogen es que el 36% de los encuestados reconoce tener un problema de salud mental.

La afectación es mayor entre mujeres que hombres y las edades van desde los 18 hasta los 34 años. La causa más común es el sufrimiento psicológico general, seguido de una mala situación financiera y el aislamiento social. Todo esto genera crisis de ansiedad, depresión e insomnio. Consecuencia directa de esto es el aumento considerable del consumo de somníferos, ansiolíticos y antidepresivos, sobre todo en personas jóvenes.

El estudio también revela que el 62% de los españoles vivimos estresados. Este dato es llamativo teniendo en cuenta que han aumentado en casi un 10% más desde 2022 y porque superamos a la media del resto de países de nuestro entorno.

Según la OMS(Organización Mundial de la Salud) un trastorno mental es aquel que nos provoca una incapacidad para afrontar las tareas cotidianas de la vida o mantener un adecuado contacto con la realidad. Y, por lo general va asociado a angustia, trastornos del sueño, cambios de humor repentinos, niveles de energía muy por debajo de lo normal, dejas de compartir con las personas de tu entorno, lo que te lleva al aislamiento. Seguro que, en algún momento de nuestra vida, todos podemos padecer algún trastorno de este tipo y lo importante es saber pedir ayuda a un profesional.

Que la sociedad está cambiando es un hecho y con ella, cambian los estilos de vida. Estos cambios tienen un impacto importante en nuestra salud y bienestar físico, mental y emocional. Estamos más conectados que nunca, pero nos sentimos solos, accedemos a una gran cantidad de información, pero, no sabemos gestionar el estrés, como demuestra el estudio.

Debemos actuar cambiando hacia hábitos más saludables. Y en este sentido, la farmacia tiene mucho que aportar. El farmacéutico es un referente en nuestro sistema sanitario. Estamos a pie de calle y eso nos hace ser muy accesibles y, en muchos casos, el primer paso para solucionar un problema relacionado con la salud. También somos conscientes de que somos un eslabón más en la cadena y es que deben implicarse todos los sectores (laboral, educativo, sanitario y social), para conseguir verdaderos cambios en la sociedad.

 En nuestra farmacia estamos muy concienciados con este tema y, desde hace muchos años, ayudamos a nuestros pacientes con un enfoque integral, basado en la medicina natural. La fitoterapia, los aceites esenciales, los probióticos y la suplementación nutricional, son herramientas que nos ayudan a elaborar recomendaciones a cada persona, en función de sus necesidades. Esto junto a consejos dietéticos, actividad física y otros relacionados con estilos de vida, nos permite desarrollar estrategias dirigidas a cuidar la salud de las personas, mejorarla en caso de enfermedad y lo que es más importante, la prevención.  Aqui puedes encontrar productos de interés

No existen recetas milagrosas, ya en el siglo I o II dc. se sabía que “mens sana in corpore sano”. Lo cierto es que cada vez hay más evidencia de que una dieta equilibrada, basada fundamentalmente en la ingesta de verduras, frutas, cereales, grasas saludables (acete de oliva, nueces o aguacates), consumo moderado de lácteos, carnes y alcohol, descartar hábitos como el tabaco y promover otros como el ejercicio, el entrenamiento de la mente, higiene del sueño y la socialización tienen un impacto positivo en nuestra salud mental y física.

En definitiva, se trata de:

  • Cuidar nuestra alimentación
  • Cuidar nuestra microbiota
  • Practicar deporte con regularidad
  • Tener una buena calidad de sueño
  • Cuidar nuestros pensamientos
  • Tener un entorno personal amable

Y todo esto en mayor o menor medida está al alcance de nuestra mano.

 

Guía práctica de alimentos antiinflamatorios

La inflamación es la respuesta que tiene nuestro cuerpo ante infecciones y lesiones. Sin embargo, cuando esta respuesta se vuelve crónica, puede contribuir al desarrollo de diversas enfermedades, como la artritis, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Incorporar alimentos antiinflamatorios en nuestra dieta diaria puede ayudar a contrarrestar esta respuesta y promover un equilibrio saludable.

 

Frutas y verduras

Las frutas y verduras son una fuente rica en antioxidantes, compuestos que combaten los radicales libres responsables de la inflamación. Te recomendamos incluir en tu compra los siguientes:

  • Arándanos: tienen altos niveles de antioxidantes y son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias. Puedes añadirlos a batidos, yogures o consumirlos solos como un snack saludable.
  • Espinacas: las espinacas son ricas en flavonoides y son una excelente opción para combatir la inflamación. Se puede incluir en ensaladas, salteados o incluso en batidos verdes.
  • Cerezas: las cerezas contienen antocianinas, compuestos que han demostrado reducir la inflamación. Ya sea frescas o como zumo, las cerezas son una opción deliciosa y beneficiosa.

 

Ácidos grasos omega-3: pescado y frutos secos

Los ácidos grasos omega-3 son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias, de las cuales hemos hablado en numerosas ocasiones. Algunas fuentes de estos ácidos grasos son:

  • Salmón: rico en ácidos grasos omega-3, el salmón es un pescado que no solo es delicioso sino también beneficioso para reducir la inflamación. Prepáralo como te guste, ya sea al vapor, a la plancha o al horno.
  • Nueces: son una fuente vegetal de omega-3. Agregarlas a ensaladas, yogures o simplemente disfrutarlas como un snack puede ser una forma fácil de incorporar este nutriente a tu dieta.
  • Chía y semillas de lino: ambas son opciones ricas en omega-3. Pueden añadirse a batidos, yogures o utilizarse como aderezo en ensaladas.

si no consumes suficiente pescado, los suplementos de omega-3 son una opción conveniente que encontrarás en la farmacia.

 

Hierbas y especias antiinflamatorias

Además de las frutas, verduras y fuentes de omega-3, ciertas hierbas y especias también pueden contribuir a combatir la inflamación. Entre las más destacadas se encuentran:

  • Cúrcuma: este potente antiinflamatorio natural se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional. Puedes añadirla a guisos, sopas o incluso a un reconfortante té. También está disponible en forma de suplemento en muchas farmacias.
  • Jengibre: al igual que la cúrcuma, el jengibre también nos aporta propiedades antiinflamatorias. Puede ser utilizado en la cocina o añadido a infusiones para aprovechar sus beneficios.
  • Ajo: además de añadir sabor a tus platos, el ajo contiene compuestos antiinflamatorios que pueden ayudar a mantener un equilibrio saludable en el cuerpo.

Además de los alimentos que hemos mencionado, te recomendamos consumir grasas saludables, como las presentes en aguacates, nueces y aceite de oliva extra virgen y evitar las grasas saturadas y trans, para reducir y prevenir la inflamación.

Por último, los probióticos, tanto en forma de alimentos fermentados como de suplementos de farmacia, ayudan a mantener un equilibrio saludable de bacterias en el intestino, lo que ayuda a reducir la inflamación.

¿Sufres alergia? ¡Los mejores consejos!

Una alergia es una reacción de nuestro sistema inmune, en respuesta a algo que se detecta como extraño al cuerpo. Nuestro organismo dispara mecanismos de defensa para bloquear al alergeno, lo que provoca una serie de síntomas.

¿QUÉ PRODUCE UNA ALERGIA?

Las sustancias más comunes que suelen causar esta reacción son:

  • Polen: el principal causante de alergias estacionales.
  • Esporas de moho: relacionadas con alergias en personas que viven en viviendas con alto grado de humedad.
  • Ácaros del polvo
  • Epitelio de animales
  • Algunos alimentos
  • Medicamentos
  • Picaduras de insectos

¿CUALES SON LOS SÍNTOMAS?

Los síntomas asociados a una reacción alérgica pueden ser muy diferentes en función del órgano que afecte, vías respiratorias, piel, aparato digestivo. Así encontramos, la congestión nasal, picor de nariz, estornudo, picor de ojos con o sin lagrimeo, tos, urticaria, erupción cutánea, picor, hinchazón de boca y rostro, edema o hasta una reacción anafiláctica grave.

Las reacciones alérgicas más conocidas son:

Rinitis alérgica: Los alergenos ingresan por vía respiratoria. Cursa con inflamación de la mucosa nasal, lo que provoca picor, estornudos y congestión. A diferencia de los resfriados, suele durar más tiempo.

Alergia alimentaria: Los alimentos más alergénicos son: huevos, pescado, cacahuete, marisco, soja, nueces, trigo, leche. Y los síntomas asociados son muy variados, desde una simple urticaria hasta un edema en boca y garganta que puede complicarse seriamente.

Alergia a medicamentos: suele producir una reacción bastante agresiva. Puede estar producida por el medicamento o por algún excipiente.

Picadura de insectos: la reacción se produce por la inoculación del alergeno tras la picadura del insecto.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

Una reacción alérgica normalmente se trata con:

  • Antihistamínicos orales y/o tópicos
  • Descongestivos nasales
  • Corticoides

También, y siempre bajo criterio médico, se pueden recetar vacunas específicas.

Cuando estamos ante un proceso alérgico, además del tratamiento farmacológico, hay ciertos hábitos que pueden ayudarnos.

Si se trata de una alergia al polen hay que evitar las actividades al aire libre o usar mascarilla. Cerrar las ventanas. Y si es necesario, usar un acondicionador de aire. Ducharse al llegar a casa para quitarse el polen de la piel y el pelo.

También debemos tener en consideración la dieta. Evitar alimentos ultra procesados, ricos en harina blanca, con alto contenido de azúcar o sal y con exceso de grasa vegetal refinada.

Otra opción terapéutica a tener en cuenta, es el uso de preparados a base de aceites esenciales con alto contenido en compuestos antioxidantes y antiinflamatorios que pueden ayudar a la resolución del evento alérgico, disminuyendo la inflamación y reforzando nuestro sistema inmune.

Y no hay que olvidar el papel que puede jugar nuestra microbiota en el desarrollo y sintomatología de las reacciones alérgicas. Cada vez hay más estudios que demuestran la conexión entre microbiota y trastornos mediados inmunológicamente ¡Si necesitas algún producto encárgarlo aquí!

PROBIÓTICOS Y SALUD INTESTINAL ¡LAS CLAVES!

En primer lugar, habría que definir qué es “salud intestinal”.

 

Nuestro aparato digestivo es muy largo y, en todo su recorrido, encontramos microorganismos que lo colonizan, en un entorno de equilibrio saludable. Esto es lo que conocemos como microbiota.

La microbiota de nuestro intestino puede llegar a pesar 2 kilos. En general, tiene una abundancia media en la boca. Es más escasa en el estómago, ya que la acidez gástrica destruye el 99% de los gérmenes. Es más abundante en intestino delgado y extremadamente abundante en el colon.

La composición de la microbiota de nuestro cuerpo es compleja pueden encontrarse más de 1000 tipos diferentes de bacterias conocidas, junto con otros microorganismos como, hongos, fagos, arqueas. La abundancia de las bacterias en la microbiota hace que, muchas veces, se hable de flora bacteriana intestinal. Y, curiosamente, sólo un tercio es común a todos los seres humanos, las otras dos terceras partes son exclusivas de cada persona. Es como un “carnet de identidad”.

En cuanto a su función, es fundamental en el mantenimiento de la salud de nuestro organismo, ya que participa en los procesos digestivos y también tienen una función barrera de protección, evitando que se instalen bacterias potencialmente patógenas para nosotros.

Las funciones de la flora intestinal son:

  • Descomposición de polisacáridos no digeribles, fibra alimentaria.
  • Absorción de vitaminas y minerales
  • Producción de enzimas y aminoácidos
  • Formación de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como ácido acético, propiónico y butírico, ricos en energía, a partir de la fibra dietética
  • Desarrollo y modulación del sistema inmunitario. Existe una comunicación bidireccional entre cerebro, intestino y microbiota.
  • Acidificar el entorno intestinal para mantener alejadas las bacterias intestinales dañinas.

Cuando la microbiota se altera, tanto en su composición como en su cantidad, da lugar a lo que se denomina disbiosis.

Una disbiosis puede estar causada por una pérdida de flora bacteriana, como es el caso del uso de antibióticos. O bien, por sobrecrecimiento de bacterias que superan los límites de normalidad y se empiezan a comportar como patógenas.

Causas frecuentes de disbiosis son, además del uso de antibióticos, dietas pobres en fibra o ricas en hidratos de carbono, trastornos digestivos que conlleven diarrea o estreñimiento prolongado, y situaciones de estrés. También influye de manera negativa en nuestra microbiota la contaminación ambiental y los pesticidas.

Existen muchas enfermedades relacionadas con la disbiosis:

  • Inflamación intestinal, que conlleva procesos de diarrea y estreñimiento, meteorismo, dolor abdominal y sensación de plenitud
  • Infecciones de repetición: otitis, rinitis, bronquitis, vulvovaginitis y cistitis.
  • Dermatitis atópica
  • Obesidad
  • Diabetes tipo 2
  • Depresión

Nuestra vida cotidiana nos impide, en muchas ocasiones, llevar un estilo de vida saludable. A todos nos gustaría poder llevar una dieta sana y equilibrada, beber la cantidad de agua necesaria, practicar deporte con regularidad y no estar sometidos a mucho estrés. Por eso es tan importante el uso de probióticos.

Los probióticos son suplementos que contienen microorganismos vivos y están destinados a mantener o mejorar nuestra microbiota.

Son imprescindibles cuando tomamos antibióticos porque estos destruyen toda la flora intestinal. Y necesarios si tomamos dietas con demasiada fibra o desequilibradas. Nos ayudan, siempre, a restablecer el equilibrio en nuestro organismo.

Si estás considerando tomar probióticos, acude a un profesional. No todos son iguales ni sirven para lo mismo.

En Farmacia La Victoria, puedes encontrar muchas opciones e incluso asociaciones de probióticos con otras moléculas que actúan de manera sinérgica, aumentando la potencia y su efecto beneficioso. Consúltanos, estamos encantados de atenderte.

Antioxidantes, ¿qué son y para qué sirven?

Los antioxidantes, un término que escuchamos con frecuencia, juegan un papel crucial en nuestra salud y bienestar. En este artículo, exploraremos qué son los antioxidantes, qué aportan a nuestro organismo y los diferentes tipos disponibles en el mercado.

 

¿Qué son los antioxidantes?

Los antioxidantes son compuestos químicos presentes en alimentos y suplementos que ayudan a proteger nuestras células contra el daño causado por los radicales libres. Los radicales libres son moléculas inestables que pueden dañar nuestras células, provocando enfermedades y acelerando el proceso de envejecimiento. Los antioxidantes trabajan contrarrestando estos efectos negativos.

Los antioxidantes tienen múltiples beneficios para la salud. Algunos de los más destacados incluyen:

  • Protección contra el envejecimiento prematuro: los radicales libres pueden dañar el colágeno de la piel, lo que resulta en arrugas y envejecimiento prematuro. Los antioxidantes, como la vitamina C y la vitamina E, ayudan a mantener la piel joven y saludable.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: una dieta rica en antioxidantes puede fortalecer tu sistema inmunológico, lo que te hace menos propenso a enfermedades e infecciones.
  • Reducción del riesgo de enfermedades crónicas: investigaciones sugieren que los antioxidantes pueden reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer.
  • Mejora de la salud ocular: algunos antioxidantes, como la luteína y la zeaxantina, son esenciales para mantener una buena salud ocular y prevenir enfermedades como la degeneración macular.

 

Tipos de antioxidantes

 

Existen varios tipos de antioxidantes, cada uno con su propia función y beneficios:

  • Vitamina C: es uno de los más conocidos. Ayuda a proteger las células y tejidos del cuerpo, estimula la producción de colágeno y fortalece el sistema inmunológico. Los cítricos, fresas y kiwis son ricos en vitamina C.
  • Vitamina E: la vitamina E protege las membranas celulares y contribuye a una piel saludable. Encontramos esta vitamina en aceites vegetales, semillas y frutos secos.
  • Vitamina A: es un ingrediente muy importante para la salud ocular y la piel, que nos aportan alimentos como las espinacas y las zanahorias.
  • Selenio: es un mineral que actúa como antioxidante, protegiendo el ADN y las membranas celulares. Se encuentra en nueces, pescado y carnes magras.
  • Flavonoides: son antioxidantes que se encuentran en frutas y verduras de colores vivos, como los arándanos y las manzanas. Ayudan a combatir el daño celular y reducen el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Coenzima Q10: este antioxidante es esencial para la producción de energía en las células y se encuentra en alimentos como carne de res y pescado. También podemos adquirirla en forma de suplementos.

 

Recuerda que, para aprovechar al máximo los beneficios de los antioxidantes, es importante incluir una variedad de alimentos ricos en estos compuestos en tu dieta. Además, los suplementos antioxidantes de calidad pueden ser una opción si no obtienes suficientes antioxidantes a través de tu alimentación diaria.