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Etiqueta: coronavirus

La importancia de mis defensas contra el COVID-19

Mientras esperamos la vacuna contra nuestro nuevo enemigo: COVID-19, vemos que la lucha contra esta pandemia es una especie de guerra entre nuestro sistema imunológico y este patógeno. En este artículo, el Doctor Javier Carbone Campoverde, experto en enfermedades inmunológicas, explica la necesidad de proteger las defensas para que el sistema inmunológico esté fuerte ante cualquier amenaza externa. 

¿Por qué es importante tener un sistema inmunitario sano?

La infección por coronavirus, que afecta todo el mundo en estos momentos, ha puesto de manifiesto la importancia de tener un sistema inmunitario sano. Es necesario para poder controlar el virus, hacer que la carga de virus desaparezca y que los síntomas sean leves; pero también para que la respuesta inmunitaria no sea exagerada.

Ahora sabemos que muchos pacientes que mueren se debe, en parte a esto último: a una respuesta inmunitaria exagerada frente al virus. Se llama hiperactivación inmunitaria o también tormenta de citocinas.

¿Cómo afecta actualmente el virus a nuestro sistema inmunitario?

Muchos estudios realizados en China, Europa y Estados Unidos han analizado las características del sistema inmunitario de los pacientes y ahora conocemos un poco mejor los detalles del sistema de defensas para ver de qué manera nos enfrentamos a esta amenaza.

Por un lado, ahora está claro que las personas que se enfrentan al virus bajos de defensas lo pueden pasar mal. Y esto no solo ocurre con las personas a las que llamamos inmunosuprimidos, también puede ocurrir con las personas que se consideran inmunocompetentes, ya que alguna de ellas no lo son realmente. Las dos principales características asociadas a mala evolución de los pacientes y que apuntan a un bajón de defensas son la linfopenia y la hipoalbuminemia.

Por otro lado se ha caracterizado un perfil de alteraciones sanguíneas que se asocian a una mala evolución hacia la temida tormenta de citocinas. Entre ellos están los niveles elevados de proteína C reactiva, del dímero D, de ferritina, de neutrófilos, de LDH y de una citocina llama interleucina 6.

Como los pacientes suelen ir al hospital pasados unos días desde que se inician los síntomas aún no sabemos exactamente cuales son las características habituales del paciente, las que tiene antes y cuando se contagia.

Cuando salgamos a la «nueva normalidad», ¿seremos vulnerables a los virus comunes después de tanto tiempo encerrados?

No es previsible que una cuarentena como la que se ha tenido en España haga más vulnerables a las personas o pacientes al reiniciar la vida laboral o al salir a la calle. La recomendación de distanciamiento social, el uso de mascarillas y las medidas de higiene de manos son lo más importante.

El confinamiento si podría afectar parámetros como la vitamina D, por falta de exposición a la luz solar en personas muy susceptibles, por lo que es recomendable que las personas que saben que tienen una deficiencia de esta vitamina deberían hacerse un chequeo de niveles. Y es un momento adecuado en el que uno podría querer verificar su estado de defensas de cara a un eventual contagio por coronavirus.

¿Cómo podemos enfrentarnos al virus para la futura “nueva normalidad”?

Desde un punto de vista preventivo es bueno saber cómo están los componentes del sistema inmunitario y otras proteínas sanguíneas y saber si alguno de los componentes los tenemos alterados, incluso cuando nos encontramos bien.

Muchas personas asintomáticas son linfopénicas y viven sanas mientras no tienen una agresión viral que pone a prueba las capacidades personales de defensa. Saberlo, puede ser útil para estar advertidos por si viene otra ola, se cuiden más. Si sabemos con antelación cómo está nuestro sistema inmunológico podremos hacer algo para mejorar las defensas.

Por otro lado, ahora se sabe que las personas afectadas con la tormenta de citocinas pueden recibir terapias que eviten la mala progresión y la necesidad de usar un ventilador. Si yo ya sé que tengo un perfil de hiperactivación, me podría ser útil para ser tratado un poco antes sin esperar a que sea tarde.

Aunque esto no son matemáticas, ni hay maneras perfectas de predecir las cosas en medicina, mediante un análisis de sangre podemos saber como van las cosas en mi cuerpo de cara a este virus; de tal forma que me permita anticipar de alguna manera la prevención para no pasarlo mal.

¿Si he pasado el virus, estoy a salvo de una recaída?

Si se ha tenido la infección es también importante saber si se han desarrollado defensas y saber cómo han quedado los parámetros que antes hemos comentado una vez recuperado de los síntomas.

Mientras no haya vacuna la recomendación es que no hay que bajar la guardia, nadie tiene garantizado un curso evolutivo bueno con este virus. Cuidémonos, estemos en casa.

Para información más detallada sobre cómo reforzar el sistema imunológico, puedes pedir cita online con el Dr. Javier Carbone u otros especialistas través de la telemedicina.

Qué tener en cuenta para volver a hacer deporte

Después de un mes y medio de confinamiento por el COVID-19 las personas podemos salir a hacer ejercicio o pasear, eso sí, manteniendo las medidas de seguridad y de distanciamiento dictadas por el Gobierno.

La práctica regular de ejercicio físico es una recomendación para la salud de la población. Sin embargo, tras casi dos meses de confinamiento, aunque mucha gente haya practicado deporte en casa, se pueden producir algunos errores a la hora de volver a realizar actividad física en la calle.

Por este motivo, hoy contamos con la ayuda de Raúl San Segundo Riesco, fisioterapeuta, quien hace hincapié en que es importante reiniciar la práctica de deporte de forma progresiva, siguiendo una serie de pautas como las siguientes. ¡Estas son sus recomendaciones!

¿Cómo retomar la actividad física?

Después de un mes y medio sin hacer deporte al aire libre, la actividad física se debe retomar progresivamente y adaptada a la edad de cada uno. Existen diferencias entre la actividad que puede desarrollar una persona de 45 años, con patologías diversas, y la que puede desarrollar una persona de 22 años, estudiante y sin ninguna patología.

En la medida de lo posible, es recomendable contactar con el médico especialista para consultar el tipo de actividad que se puede o no hacer, en función de cada caso particular. Si el médico lo cree oportuno y lo deriva a fisioterapia, sería óptimo tener el historial clínico del paciente para pautar un ejercicio físico adaptado, tanto ejercicio aeróbico como de musculación.

En cualquier caso, es importante no retomar la actividad física de la misma forma que en la situación previa al confinamiento, ya que existe un serio riesgo de sufrir lesiones. Es común que los pacientes puedan sufrir alguna rotura muscular y, en el peor de los casos, se puede producir alguna rotura tendinosa. Debe ser todo progresivo y acorde al estado físico de cada persona. De la misma manera que una persona no puede ponerse a subir escaleras si nunca ha hecho ningún tipo de actividad, porque puede sufrir una lesión severa, es importante no realizar grandes esfuerzos físicos si anteriormente no se realizaban.

Estiramientos y calentamientos para evitar lesiones

Los estiramientos y calentamientos que se deben realizar para evitar lesiones siempre dependen del ejercicio que se vaya a hacer. Para la población que no hace deporte profesional, es recomendable realizar una pequeña batería de estiramientos antes y, sobre todo, después del entrenamiento.

Antes del ejercicio, es beneficioso realizar un calentamiento sencillo para optimizar el rendimiento. Este calentamiento debe ser lento y progresivo para después iniciar el ejercicio.

Actividades físicas recomendadas

Tras un mes y medio de confinamiento, es recomendable realizar una actividad física moderada, tres o cuatro días a la semana, que combine el ejercicio aeróbico y de musculación. Lo ideal es combinar cada día un determinado campo: bicicleta, estiramientos, trabajo de musculación leve-moderado del tren superior, sentadillas, abdominales, entre otros.

En cualquier caso, estas actividades, que se pueden realizar al aire libre, se pueden combinar con otras actividades en casa para tener un programa de ejercicio físico completo.

Esperamos que estas pautas te ayuden a practicar deporte siempre con salud, y si tienes dudas o crees que necesitas la consulta con el doctor Raúl San Segundo Riesco, recuerda que la telemedicina te lo facilita.

Los menores de 14 años salen a la calle

Después de 42 días, los más de seis millones de niños españoles menores de 14 años, que han permanecido encerrados en casa para evitar más contagios por coronavirus, han podido salir este domingo a la calle.  

Fue un día muy esperado para los más pequeños. Los menores de 14 volvieron a salir a la calle acompañados de sus padres después de permanecer más de un mes en casa. 

Durante esa hora de paseo se les vio jugar al balón, montar en bicicleta o patinete y pasear junto a su padre o madre, pero siempre de forma individual. 

La psicóloga y experta en Terapia Sistémica, Alicia Gutiérrez, recuerda que los niños pueden vivir este momento con ilusión y alegría, pero también pueden haber momentos de frustración al no poder jugar en los parques o con otros niños. 

Pese a que las normas que decretó el Gobierno para esta salida, que serían el primer paso hacía el desconfinamiento, fueron muy claras, no todos las cumplieron. 

¿Qué se puede y qué no se puede hacer? 

Se permiten salidas de máximo una hora entre las nueve de la mañana y las nueve de la noche. Un adulto podrá acompañar hasta a tres menores de 14 años, pero no se permite que ambos padres salgan juntos a pasear. Esta fue la norma más incumplida. 

Ayer se pudieron ver a familias enteras paseando por los parques y paseos marítimos, pese a las indicaciones del Gobierno. Se deben evitar a toda costa las aglomeraciones y, aunque parte de la sociedad lo cumplió a rajatabla, a otro tanto no le pareció demasiado importante. 

Alicia Gutiérrez advierte que siente cierta preocupación por estas salidas y por las altas concentraciones de gente y, también, porque al final los niños son niños y sienten la necesidad de tocarlo todo, con lo cual pueden convertirse en un alto foco de contagio. 

Como recomendaciones, la psicóloga apunta que lo mejor es salir a un espacio abierto y preparar alguna actividad para jugar con los niños. Se trata de activarlos y animarlos a hacer ejercicio físico para que puedan llegar a casa relajados. 

¿Deben llevar mascarillas? 

Es el gran interrogante que a día de hoy sigue suscitando dudas. No es obligatorio que los menores porten mascarilla, aunque sí es recomendable si pasean por zonas concurridas en las que sea difícil respetar las medidas de distanciamiento (mínimo 1 metro). 

Pero, ¿qué ejemplo dan los padres? 

En opinión de la psicóloga, los adultos están haciendo un mal uso de las mascarillas y los guantes, ya que hemos podido ver como varios de ellos fuman con los guantes puestos o se bajan la mascarilla cuando les molesta. 

Si los padres, que son los referentes de sus hijos, no cumplen con las medidas sanitarias adecuadas, ¿cómo vamos a esperar que sus hijos sí lo hagan? 

Lo principal es dar ejemplo. Por eso, antes de salir de casa, es importante que los padres recuerden a sus hijos las medidas de higiene necesarias y la importancia de cumplir con la distancia de seguridad. 

Hasta ayer mismo éramos el único país europeo que todavía no había permitido la salida de los más pequeños tras decretarse el estado de alarma. 

En este sentido, Alicia Gutiérrez señala que a pesar de que esta primera prueba sea un experimento y todavía esté por ver la carga viral que se desatará tras la medida de desconfinamiento parcial, a su parecer ahora mismo hay más posibilidades de salir ganando siendo cautos que arriesgados. 

Habrá que esperar y valorar estas primeras salidas y, en consecuencia, si van a poder ser aplicables al resto de la sociedad. 

Por el momento, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estudia dejar salir a pasear y a hace deporte a partir del próximo 2 de mayo, aunque todavía estar por ver si finalmente será así. 

Por último, recuerda que los especialistas siguen trabajando para cuidar de tu salud, aun cuando te encuentras en casa. A través del servicio de telemedicina podrás resolver tus dudas sin esperar. 

Cómo superar el miedo por el coronavirus

Incertidumbre, soledad, pérdida del control de nuestro día a día… El coronavirus ha dado un giro de 180º a nuestras vidas: no podemos salir a la calle más que para trabajar, comprar comida o medicamentos, no podemos viajar, no podemos estar con nuestros familiares y amigos… Para muchas personas esta situación causa ansiedad y también miedo.

Hoy os traemos este artículo de Laia Giménez Jori, psicóloga, que nos ayudará a afrontar esta situación.

Esta crisis mundial por el COVID-19 implica una rotura de estructuras, de lo que creíamos que funcionaba. En este caso, se están rompiendo las estructuras de seguridad o salud, así como la estructura económica, política y social.

Cuando algo cambia o se rompe sin previo aviso, genera una sensación de pérdida de control que puede ser abrumadora. Esta sensación está influyendo en el miedo, porque el miedo aparece cuando se rompen las estructuras de seguridad y, en este caso, estamos hablando de la vida. Esto genera miedo y pánico en muchas personas, aunque no en todas. Todo depende también de la habilidad que tenga la persona para gestionar su estado emocional.

¿Qué factores contribuyen a extender este miedo?​

Uno de los factores es la incertidumbre. No saber qué va a pasar es cultivo para el miedo en muchas personas, porque no sabe cómo van a tener que reaccionar o qué habilidades van a tener que desarrollar.

Por otro lado, escuchar o ver noticias durante todo el día también influye a generar ese miedo, porque nuestra mente es muy susceptible a la información, a ser programada. De esta manera, cuanto más escuchamos, más nos sentimos angustiados, porque conectamos con todo lo que está pasando y las circunstancias externas influyen en nuestro centro emocional.

Otros factores que pueden influir es el perfil de la persona. Si la persona ya tendía a preocuparse o angustiarse anteriormente, seguramente lo vivirá con mayor intensidad. Los factores individuales de cada persona, como perder el empleo, forman parte de los factores pérdida de seguridad.

La competencia o incompetencia de las organizaciones al gestionar toda la situación del virus, va a influir ayudando a minimizar ese miedo o expandiéndolo si la persona siente que no se le está protegiendo o dando la seguridad que requiere.

¿Hay personas que se ven más afectadas por el miedo?

Hay personas que se ven más afectadas a causa de sus patrones de pensamiento previos. Cuando hay miedo al futuro, a la incertidumbre, a la falta de control y desconfianza en las personas o en la vida, todo esto se exacerba en estos momentos, generando angustia y miedo.

Las personas que estén sufriendo el virus también van a verse más afectadas por el miedo. Las personas que estén más expuestas, también. Es más difícil que tenga miedo alguien que no sale de casa que alguien que está viendo morir a gente a diario. Cuando pase todo esto, muchos sanitarios van a necesitar ayuda psicológica. Ahora están en modo supervivencia, aportando y gestionando, pero cuando esto pase, su sistema nervioso autónomo va a reaccionar con un sobre estrés.

Cómo superar el miedo causado por el coronavirus

La única manera de superar el miedo es dándole enfoque a la emoción contraria. La meditación es un recurso indispensable cuando hay tantos estímulos externos que nos colapsan. Entonces cerrar los ojos, y olvidarte de estos sentidos y conectar con una parte más profunda de ti, te permite conectar con la emoción que quieras y desees. Eso va a ser más fácil si ya estás acostumbrado a meditar, pero sino, es un buen momento para empezar.

Otras maneras es buscar y crear un estado óptimo en tu cuerpo, subiendo la frecuencia vibratoria mediante la parte energética o de frecuencia (meditación) desde la parte emocional y desde la parte mental.

La parte emocional sería ponerte música para bailar y saltar en casa, porque físicamente ejerce un efecto increíble en el cuerpo, generando endorfinas y dopamina. Es importante incluir la parte física, porque hacer deporte, aunque sea en casa, también contribuye a un mayor bienestar, porque la energía que hay en tu cuerpo se mueve. Las emociones son energía, por lo que si haces que se mueva tu cuerpo, evitas que esas emociones permanezcan estancadas.

La parte mental sería decirte palabras o frases que ayuden. Tu mente simplemente responde a las instrucciones que le das. Así que si quieres sentirte bien, tienes que empezar a decirte cosas que te hagan sentir bien. Esto sí depende de ti.

¿Qué riesgos existen para las personas que no consiguen superar este miedo?

El principal riesgo es que el miedo baja el sistema inmunológico. Por otra parte, vivir con miedo y en un estado de supervivencia constante es un riesgo a incrementar el miedo, el desequilibrio, el cultivo para enfermedades o síntomas varios. Además también aumenta la tensión en la convivencia (cuando la hay), la sensación de desamparo y de soledad si uno vive solo, así como la incapacidad para resolver su propio estado emocional

También dependerá de las vivencias. Si hay gente que ha fallecido alrededor, es un miedo mezclado con el dolor y el duelo sin poderlo hacer. El riesgo mayor es que estos estados se estanquen, y no permita que la persona evolucione pasado este período de confinamiento.

Por eso, el momento actual es el momento más importante para que uno cuide su salud física y emocional. Y tal vez asistir a un psicólogo ahora, en 4-6 sesiones, puede impedir que más adelante se conviertan en 15 o 20.

Recuerda que, si te sientes identificado con lo hablado en el post, puedes solicitar cita con la psicóloga Laia Giménez Jori o con cualquier otro doctor o especialista a través de la telemedicina.

¿Qué afectaciones dermatológicas causa el Coronavirus?

La sociedad actual se está enfrentando a una realidad completamente nueva a causa de la crisis del coronavirus: el confinamiento. Esta nueva situación puede provocar la aparición de estrés y ansiedad en la vida cotidiana de las personas.

Como explicará la Doctora Irene Latour Álvarez, dermatóloga del Instituto Médico Ilicitano Dr. Francisco Soler de Elche, en este artículo, la piel puede verse afectada por el encierro y sufrir los efectos de esta cuarentena. Un exceso de higiene, sin una hidratación posterior, puede producir lesiones cutáneas. 

El COVID-19 no afecta a la piel; no tiene ninguna manifestación cutánea. Sin embargo, tiene consecuencias a causa de la necesaria higiene de manos, en sanitarios y en toda la población en general.

¿Qué lesiones cutáneas pueden aparecer por la repetida higiene de manos?

El lavado frecuente de las manos, así como el uso de soluciones hidro-alcohólicas, son dos métodos utilizados en estos momentos para conseguir una buena higiene de manos y disminuir el número de contagios. Sin embargo, las soluciones hidro-alcohólicas son geles que contienen una gran cantidad de etanol, de manera que cuando son aplicados sobre la piel de forma repetida, el manto lipídico de la piel puede sufrir cambios e incluso puede llegar a eliminarse.

Entonces, la piel se vuelve más seca, con rojeces y descamaciones, unos signos que indican el inicio de una dermatitis de contacto irritativa, no alérgica. Al continuar la exigente higiene de manos en este tiempo de coronavirus, la piel sigue empeorando, llegando a causar grandes rojeces, grietas, descamación, picor y dolor, entre otros síntomas. 

Consejos para el cuidado de mano

Pese a todo lo anterior, es necesario seguir con la higiene de manos en estos momentos. Por este motivo, es necesario seguir unos cuidados de manos para prevenir los eccemas y las grietas o fisuras en la piel.

Por un lado, es recomendable el uso de una crema hidratante de manos, varias veces al día, para intentar fortalecer el manto lipídico.

 Cuando aparecen rojeces, descamación, cambios de textura y grietas, significa que la dermatitis irritativa ya está instaurada, por lo que las cremas hidratantes ya no son útiles. De hecho, pueden causar mayor irritación, ya que la barrera cutánea no es sólida. Por este motivo, es necesario utilizar tratamientos tópicos para resetear esa barrera: corticoides en crema, pomadas o ungüentos.

Según el tipo de afectación, debe aumentarse o disminuir la potencia de los corticoides pero, en general, un corticoide puede mejorar en pocos días la dermatitis irritativa. En este sentido, es mejor aplicar los corticoides por la noche, sin lavar las manos, hasta la mañana siguiente. Pero en el caso de que el problema persista, se debe consultar con el dermatólogo. 

La importancia de tomar el sol para mejorar el estado de ánimo

La cantidad de sol recibida durante estos días de confinamiento es muy baja, pero es importante mejorar los niveles de vitamina D.

Por este motivo, es recomendable estar 10 minutos al sol cada día, para todas las personas que tengan una terraza o ventanas por dónde entre una buena luz solar. De esta manera, conseguirán mejorar los niveles de vitamina D y también mejorar el estado de ánimo. 

Rozaduras por el uso de mascarillas o gafas de protección

El uso de mascarillas y gafas de protección implica rozaduras, especialmente en el personal sanitario, que son quienes utilizan equipos de protección individual (EPI).

Cuando se observan rojeces o hinchazón en alguna zona de la cara tras quitarse la mascarilla, se pueden utilizar cremas barrera como Cicalfate crema, Aquaphor o vaselina, con el fin de lubricar y proteger la piel para minimizar el daño. Aun así, este tipo de reacciones suele desaparecer al poco tiempo de retirar el agente causal (mascarilla, gafas). 

Cambios en la piel a causa del confinamiento

La piel cambia a lo largo de la vida. Todas las personas tienen un tipo de piel más frecuente, que puede ser graso, seco o mixto, pero esto no es estático. En determinadas ocasiones, como momentos de estrés, cambios personales, enfermedades, clima, viajes, comida o alcohol, la piel puede sufrir cambios.

Esta situación de confinamiento es nueva, genera dudas, miedos, cambios personales y laborales. Estos factores generan estrés, de manera que es posible que la piel pueda cambiar durante estos días.

Por un lado, las personas que tienen hijos y están trabajando desde casa, han sufrido cambios en su rutina diaria que pueden reflejarse en su cutis. Por otro lado, pasar más tiempo en casa puede suponer cambios en los hábitos alimenticios, como un incremento de la ingesta de bebidas alcohólicas que pueden empeorar algunas enfermedades cutáneas como la rosácea.

 En este sentido, por tanto, es importante continuar con las rutinas, lavando la cara con geles específicos para ello e hidratando la piel. En caso de que la piel esté más apagada de lo normal, se pueden utilizar ampollas para aportar un extra de luminosidad e hidratación. En cualquier caso, es importante consultar con un especialista en Dermatología si estos cambios persisten.

Si necesitas información más detallada sobre de qué manera cuidar e hidratar tu piel durante esta cuarentena, entra en el perfil de la Doctora Irene Latour Álvarez. Además, gracias a la telemedicina podrás escoger una hora disponible con la doctora y disfrutar de tu consulta por chat o telemedicina.

Consejos nutricionales frente el COVID-19

Actualmente, no existe tratamiento médico específico para el COVID-19 y, por el momento, solamente se están tratando sus síntomas. como se especificará en el siguiente artículo, tampoco existe un tratamiento nutricional específico para este virus. 

A continuación, lDoctora Carina Gimeno Uribes, Jefa de Equipo de la Unidad de Nutrición y Dietética Clínica del Hospital Quirón Salud de Valencia, nos muestra consejos nutricionales para tratar a los pacientes leves de COVID-19 en su domicilio. 

Con ella podremos comprobar que el consumo de determinados alimentos o seguir una dieta determinada no puede prevenir ni disminuir el riesgo de contagio en personas sanas, y en personas con síntomas leves por coronavirus, la dieta solo podría ayudar en el manejo de los síntomas, pero en ningún caso tratar la enfermedad. 

En general, las pautas de alimentación que nos propone la doctora van dirigidas a paliar los síntomas generados por la fiebre y los problemas respiratorios, asegurando una adecuada hidratación.  

¿Qué ocurre con aquellos que permanecen en casa y sufren los síntomas del COVID-19?   

El pasado 17 de marzo la Academia Española de Nutrición y Dietética y del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas publicaron unas pautas nutricionales a seguir para casos leves de coronavirus. 

Pese a las recomendaciones descritas en el citado documento, se llegó a la conclusión de que todavía no existe un tratamiento nutricional específico frente al COVID-19.  

Consejos coadyudantes al tratamiento de pacientes leves de COVID-19 en su domicilio 

Aquellos pacientes con sintomatología leve por coronavirus pueden seguir las siguientes pautas nutricionales: 

  1. Mantener una buena hidratación. Estar bien hidratado nos ayudará en caso de tos, fiebre o secreciones y, sobre todo, se recomienda alternar agua con infusiones o caldos desgrasados. En caso de problemas de deglución se pueden utilizar gelatinas sin azúcar. Este punto es especialmente relevante en las personas ancianas. 
  2. Ingerir, al menos, 3 raciones de fruta fresca al día y 2 raciones de verduras. Son una fuente natural de agua y vitaminas. 
  3. Consumir legumbres y cereales integrales como base de la alimentación que permitirá mantener un ritmo intestinal adecuado. 
  4. Consumir leche y lácteos fermentados como kéfir o yogurt para mantener la ingesta de calcio y una flora intestinal adecuada en caso de tomar antibióticos. 
  5. Mantener las recomendaciones de ingesta de carne, pescado y huevos que corresponde a una dieta saludable primando el consumo de pescados y carnes magras. 
  6. Condimentar las comidas con hierbas aromáticas y semillas del entorno mediterráneo, cocinar con aceite de oliva virgen extra y consumir frutos secos naturales. 
  7. Mantener una rutina de actividades físicas, dentro de las posibilidades, y exponernos al sol con la ventana abierta para mantener el nivel de vitamina D. 

A día de hoy, no hay evidencias documentadas que demuestren que haya algún nutriente o alimento, incluyendo especias, suplementos vitamínicos, minerales o probióticos, que prevenga de la infección por coronavirus. 

Pese a ello, cuidar nuestra alimentación es el primer paso para obtener el mejor estado posible de salud, ser menos susceptibles a la infección y, en el caso de contraer el virus, estar en mejor disposición para superarlo. 

Por otro lado, debemos evitar comer de forma inadecuada para no exacerbar otras patologías como la hipertensión, la obesidad, el sobrepeso o la diabetes. 

Quizás esta situación que nos ha tocado vivir sea una buena oportunidad para reflexionar acerca de nuestros hábitos alimenticios y retomar las recetas saludables de “nuestra abuela” que por falta de tiempo hemos olvidado en el cajón. 

Si tienes síntomas leves de coronavirus y necesitas información más detallada sobre qué dieta seguir, entra en el perfil de la Doctora Carina. Además, gracias a la telemedicina podrás escoger una hora disponible con la doctora y disfrutar de tu consulta por chat o telemedicina.